domingo 13 de junio de 2010

Behind the wall.






















Hace varias semanas ya que pasé a un estado bastante pesimista.
Sí, más pesimista que lo habitual.

Me visualizo detrás de una pared enorme, tan alta que se pierde entre las nubes.
Divide al mundo en dos. Sú mundo y el mío.
De su lado hay miles y millones de personas. Avisos, publicidades, luces, colores, todo tipo de distracción que mantiene a esa masa entretenida para que no se maten unos a otros.

Me veo caminando de mí lado del muro. De mí lado no existen tantas cosas sin sentido. De mi lado hay muchos libros, mucho surrealismo, mucho non-sense.
Pero de mí lado estoy completamente sola.
Hace 19 años que camino rodeando el muro y aún no encuentro a nadie de mi lado.
Veo a algunos a través de huecos en la pared, pero nada más.
Nunca encontré a nadie de este lado con quien sentarme a charlar. Nunca nadie que me acompañe de la mano a recorrer extensas tierras de locura.

Solo yo estoy de este lado. Y nadie más que yo.

¿A alguien le pasó?
Darse cuenta de que estás solo del otro lado es más que doloroso.
Es una tortura constante. Día a día recorres millas solo para irte a dormir tan solo como despertaste.