sábado 2 de mayo de 2009

My Last Goodbye


















Cada pequeño momento
Oh, fue tan efímero
Cada noche, cada intento
De retenerte, de contenerte
Fue en vano

Y en vano suspiré
Y mis brazos se quebraron al fin
Soy débil y pequeña
No puedo seguir

Y aunque todo a mi alrededor
Sea un caos absoluto
Sentada sigo esperando
Recostada en el suelo de los recuerdos
Susurro entre sueños tu nombre
Las mentiras me gritan muy fuerte
Me aturden sin piedad
Las lágrimas ahogan mi voz
El fracaso araña mi pecho

Y marchita de cansancio
Una vez más intento
Ponerme de pie
Pero no puedo, no puedo
Soy fuerte como la lluvia
Pero frágil como una gota

Pero no importa lo que pase
Lo que venga
Lo que ya no sea
O lo que es.
Seguire esperando
Como una muñeca pequeña
Con la dulzura en la mirada
Sentada en tus recuerdos.

Aunque los gritos se incrementen
Aunque tenga que soportar
Aunque vuelvas para despreciar
Mi espera sin sentido
Aunque ya no quede nada.


Sigo aquí.

-

Perdón por no poder seguir.
Seguramente en los próximos días vas a buscarme, a querer hablar, a extrañarme. O tal vez no, no lo sé.
Pero sé que necesitas: respuestas.
¿Por qué? Seguramente te preguntarás.
Es dificil de explicarte las cosas cuando me miras desde arriba con desprecio.
Como comienzo solo puedo decirte que tuve mis errores, mis equivocaciones, pero eso no es justificativo para el maltrato y el abuso.
El daño que me hiciste, tanto físico como psicológico es irreparable ya. Nada me va a poder curar.
Alguna vez me senti a salvo entre tus brazos. Hoy, me siento un prisionera, una pequeña mascota destinada solo a servirte.
Y que si se olvida, se equivoca, intenta decir por sobre tu voz lo que siente es solo una arpía asquerosa, una estúpida, insensible, egoísta.
Aunque me arrodille pidiéndote perdón tu ego jamás va a perdonar cada paso en falso que dí.

En tus golpes, tus insultos, tu frialdad, tus torturas, tus desprecios se fueron consumiendo mis ganas, mi felicidad por haberte encontrado, mis sueños, mi autoestima, mis risas y mi dulzura.
Y ni siquiera un asomo de odio hay en mí. No, nada de eso. Solo culpa creada de tus intentos de manipularme. Solo sueños que nunca serán llevados a cabo.
Solo ilusiones de que todo cambie un día. Toda esa fragilidad dejaste en mí.
Todo ese remolino asqueroso de ansiedad y nervios.

Y aún así, AUN ASÍ te respondí GOLPES con CARICIAS. INSULTOS con LÁGRIMAS. MALTRATOS con SILENCIO y FRIALDAD con DULZURA.
Por momentos fui débil, no lo soporte. ¿Pero que esperás? ¿Que en algun momento no me sienta mal? ¿Que no quiebre?
No soy tan fuerte, por lo tanto no soy digna, ¿verdad? Por lo tanto, no siento nada, estoy vacía.
Es mi culpa tener miedo. Es mi culpa no saber nunca como vas a reaccionar.
Es mi culpa sentirme segundo plato, MI culpa no ser suficiente.
Por eso necesito redactar mis ultimas palabras directas hacia vos, para que entiendas de una vez.


Pero con este último adiós no intento quitarte de mi vida.
Intento quitarme de TU vida, que según tu opinión, solo es daño el que te causo.
Quiero salvarte del mal más enorme a tus ojos.



De mí.



F.